La Caja: Más basura en Telecinco

jueves, 5 de febrero de 2009

El otro día estaba tan tranquilito con mi portátil, mi cafelito y con mi televisión de No-Plasma viendo Telainco, perdón, Telecinco, cuando de repente vi surgir de la nada una especie de caja roja en 3 dimensiones, señal de que el nuevo programa basura "La Caja" iba a comenzar. Como no me fío ni un pelo de Telecinco entorné los ojos dispuesto a sufrir una lobotomía gratuita por parte de dicha cadena.

Solo necesité 20 minutos de tal bazofia para apagar el televisor e irme al baño a vomitar. Resulta que ahora Telecinco resuelve tus problemas psicológicos, por arte de magia, gracias un puto cubo rojo con 4 pantallas en el cual te sientan dentro mientras ponen vídeos de tus miedos o de lo que crean conveniente un supuesto grupo de "psicólogos" (me gustaría saber su nota de licenciatura si han ido a parar a Telecinco, pero bueno) y claro, te hacen sufrir. Lo que más lástima me da es que esto vende y seguro que habrá un grupo de televidentes que lo seguirán y le darán cuerda a este tipo de programas, que no son más que pura manipulación de gente sensible o que está pasando una mala etapa. En definitiva, gente realmente vulnerable.

No hay más que contar sobre este programa, de verdad, solo es un cubito con pantallas gigantes y una silla en medio. Entre La Caja, Gran Hermano, Salsa Rosa, Salsa de soja y un sin fin de porquerías más, la televisión se va a pique culturalmente hablando. ¿El porqué? Muchas tetas y poco cerebro, con todos mis respetos hacia el sexo femenino.

Un beso para Telecinco y su dinero.

¿Simyo? Los monos hacen ofertas

sábado, 31 de enero de 2009

Qué guay, si no teníamos suficiente con "Vomistar", "Garrafón", "Naranjito" y otros imitadores, ahora tenemos a una pandilla de monos que se hacen llamar "Simyo" como nueva operadora de telefonía móvil. Más buitres para sacarnos la pasta con ofertas inútiles y con más trampa que cartón.

Por mera curiosidad, he pasado por su portal web para ver qué ofertas nos ofrecen y cómo de flipantes son sus promociones. ¡Oh! ¡Sorpresa! Por solo 1 Euro puedes darte de alta en Simyo y ellos te regalan 10 euros, duros a cuatro pesetas, increíble. He empezado a planificar mi futuro con los negocios, vamos, que si compro las tarjetas a 1 Euro y las revendo por 5 Euros con 10 Euros de saldo, me gano 4 Euros limpios por venta, soy el puto amo.

Como Quintito no es tonto, o al menos no lo parece, ha leído el asterisco (*) con el que siempre frustran nuestros sueños. Ahí descubrimos la realidad de esta promoción:
Recibirás 5 Euros en el momento de la compra y 5 Euros en la primera recarga si eres de prepago. Para opción contrato recibirás 5 Euros de descuento en tu segunda factura si ésta supera los 10 Euros. Gastos de envío 3,95 Euros no incluidos.
Osease, que para empezar, no recibes 10 Euros como te hacen creer con su gran anuncio, te dan solo 5 y 5 más si recargas luego. Eso a los de prepago. A los de contrato, les descuentan 5 Euros en la segunda factura siempre y cuando sea mayor de 10 Euros. Si es menor, ni hay promoción ni nada, te jodes y te vas a la mierda. Y para rematar el pollo, los gastos de envío salen por 3,95 Euros que sumados a 1 Euro que vale la tarjeta, te sale la broma por 4,95 Euros y no el mísero Euro que te estaban haciendo creer estos buitres.

Conclusión: Te dan 5 Euros por 4,95. Excelentísimo regalo de bienvenida.

Para ver la oferta: http://www.simyo.es/

Qué buena gente la de Simyo.

Quintito pone primera y arranca

viernes, 30 de enero de 2009

Estimados navegantes de Internet: Amas de casa, jóvenes estudiantes, escaqueadores profesionales del trabajo, presidiarios de permiso y un largo y fascinante etcétera, tengo el orgullo de presentarles mi Blog Quintito, un espacio más en esta red de comunicación en el que espero expresar mi más sincera opinión y la vuestra, por supuesto.

El aburrimiento mata, desde siempre, y qué mejor forma de remediar este estado emocional que inaugurando un Blog de crítica y expresión con el que espero no ofender a nadie. No obstante, si se diera el caso (espero que no, por Dios) esa noche dormiría tan plácidamente como siempre.

Podría estarme horas hablando de que vivimos en una sociedad descompensada y que debemos revelarnos blablabla, pero eso ya lo sabemos y estamos hasta los huevos de que nos lo recuerden a todas horas, así que me limitaré a daros un abrazo virtual a todos y desearos un magnífico día.

Pero qué majos sois.